Edad Media I
S. V - VI d. C.
Otro pueblo que había penetrado en el Imperio, pactando con Roma, los visigodos, llega a la península, después de ser expulsado de las Galias por los francos. Su capital sera Toledo. Tratarán de unificar Hispania, conquistando el reino suevo de Galicia. Visigodos e hispanorromanos viven separados por leyes distintas y por la religión: ellos son arrianos, la mayoría hispanorromana es cristiana. En el 589, el rey Recaredo acepta el catolicismo. En el 654, Recesvinto pone fin a las diferencias jurídicas entre ambas comunidades.
S. VII. La alianza de la Iglesia y los reyes.
Bajo los visigodos, los obispos se enriquecen con las tierras de los arrianos. Los concilios intervienen en la elección del rey, que realizaba un grupo de notables, componentes del Aula Regia. Se favorece el latifundismo y la encomienda, así como las relaciones de vasallaje personal, que serán esenciales en los próximos siglos, pues darán origen al feudalismo. Las pugnas y luchas entre diferentes facciones visigodas provocarán el fin de su reino, pues facilitan la invasión musulmana.
S. VIII. La invasión musulmana.
En el año 711, un pequeño ejército musulmán capitaneado por Tarik desembarca en Gibraltar, para apoyar a Witiza, que se opone al rey D. Rodrigo, último de los reyes visigodos. Derrotado en Guadalete, los musulmanes se apoderarán en pocos años de la práctica totalidad de la península. La mayoría de hispanos se integrará en la nueva religión islámica de los invasores: serán los muladíes. Una minoría visigoda se refugiará en las montañas del norte peninsular para resistir.
Gruta de Covadonga
S. VIII: El Emirato de Córdoba.
Los musulmanes establecen la capital en Córdoba pero dependen del califa de Damasco. No podrán controlar la totalidad de la península: el godo D. Pelayo vence a los musulmanes en Covadonga (722), y no podrán continuar su conquista más allá de los Pirineos. En el 756, Abderramán I, un prófugo de la depuesta familia de los Omeya, que reinaba en el Islam, llega a Córdoba y se independiza de los nuevos califas, instalados en Bagdad.
S. IX: Compostela y el Camino de Santiago.
Según la tradición cristiana, a principios del S. IX se descubren los presuntos restos del apóstol Santiago en Compostela. Posiblemente se urdió una leyenda para dar sentido a la Reconquista y que hubiese una idea insigne por la que combatir al Islam. Los peregrinos acudirán masivamente desde toda Europa, aportando nuevas influencias culturales: ha nacido el camino de Santiago... Con los peregrinos llegarán el arte románico, y nuevos alientos para los reductos cristianos en Asturias, Navarra, Aragón o Cataluña, que tratan de sobrevivir a los ataques musulmanes que asolan sus tierras cada primavera.
S. IX. El desierto del Duero.
Las diferencias por el reparto del territorio entre los dos principales grupos musulmanes; bereberes del Norte de Africa y árabes, provocó muy pronto el debilitamiento de su fuerza militar. En Asturias, Alfonso I (739-757) fomenta la llegada de mozárabes y la creación de un amplio territorio prácticamente despoblado en el Duero. Desde el reinado de Alfonso III (866-910) se producirá un intenso proceso de repoblación de las tierras abandonadas. La Reconquista estaba en marcha.
S. IX-X. Independencia de Castilla.
Muerto Alfonso III, el Reino Astur se divide. Tres espacios diferenciados aparecen: Galicia, Asturias y León, que comprende Castilla y Álava..
El conde Fernán González (970) extendió sus dominios y reforzó su autonomía respecto a León, por ello se le atribuye la independencia de Castilla. En la zona oriental de la península, los tres núcleos cristianos: Pamplona, Aragón y la Marca Hispánica, se enfrentarán a una mayor presencia musulmana en el Valle del Ebro.
Murallas de Ávila S. XI. Después de Almanzor.
A finales del S. X Al-Mansur (940-1002) implanta en Al-Andalus una dictadura militar. Sus campañas contra los cristianos no encontrarán oposición, pese a su pregonada derrota en Calatañazor. A su muerte, Al-Andalus se divide en diferentes "reinos" o taifas. La división de los musulmanes favorecerá el proceso de reconquista. Alfonso VI de Castilla conquista Toledo en 1.085. Poco antes, Raimundo de Borgoña, yerno del rey castellano, repuebla Salamanca, Segovia y Ávila, y construye sus murallas.
S. XI. Las Cruzadas.
Poco después, Pedro I de Aragón ocupa Huesca en 1.096. Aragón sale de las montañas e inicia su expansión. En Europa, el Papa Urbano II convoca a los reyes cristianos para que conquisten Jerusalén. Cuando los musulmanes prohiben las peregrinaciones a los Santos Lugares, cinco expediciones militares o Cruzadas se suceden entre 1095 y 1221, y resultarán infructuosas, pues los musulmanes terminarán desalojando a los cristianos de las ciudades conquistadas en Tierra Santa.
La Alta Edad Media: nace el castellano.
Tras la invasión musulmana, Al-Andalus vivió una etapa de esplendor en zocos y palacios de sus ciudades, pero la zona cristiana se caracterizó por los castillos, monasterios y aldeas. La cuna del castellano será la región de los Montes de Oca (Burgos) y La Rioja. Los primeros escritos son las glosas, comentarios escritos en los monasterios de Silos y San Millán de la Cogolla en el s. X. A mediados del S.XII, nacerá el primer texto literario conservado en castellano: El Cantar de Mio Cid.
Monasterio de Suso (La Rioja)
La Alta Edad Media: los monasterios.
Las comunidades de religiosos serán los centros culturales de este período. Inspirados en la Regla de San Benito (S. V), los monasterios benedictinos se extenderán por Europa y en ellos los monjes combinarán con humildad la oración y el trabajo (Ora et labora) para ser autosuficientes. Los donativos con que los reyes los favorecen provocará su enriquecimiento y la relajación de la severa regla benedictina, que intentarán reparar las reformas del Cluny o del Císter.
El Camino de Santiago. El Románico.
Se denomina románico al arte de los S. XI y XII. Se caracteriza por construcciones de planta basical y de cruz latina de aspecto macizo, en las que las naves se cubren con bóvedas de cañón y de arista. La escultura ocupa un lugar relevante en fachadas, puertas, vanos y capiteles, especialmente del claustro, y sirve para explicar al pueblo analfabeto diferentes conceptos teológicos y episodios de los Libros Sagrados. También sirve a este fin la pintura, mural o sobre tabla.
Algunos elementos del arte románico:
- Planta de cruz latina. Las iglesias se construían con una nave central, terminada en un ábside y atravesada por otra lateral, como si fuera los brazos de una cruz.
- Muros gruesos con contrafuertes.
- Arco de medio punto o de media circunferencia.
- Bóveda de cañón, formada por varios arcos de medio punto.
- Campanarios altos.
- Ventanas pequeñas.
- Capiteles (remates superiores de las columnas) adornados con escenas bíblicas o de la vida de Jesús. Trataban de enseñar a la gente, porque la gran mayoría no sabía leer.
Iglesia de San Esteban (Segovia).
Claustro del monasterio de San Juan de la Peña (Huesca).
El feudalismo y la sociedad estamental.
Cuando Roma fue incapaz de garantizar la seguridad de sus ciudadanos, los terratenientes acogieron y protegieron a los campesinos y gentes que durante las invasiones bárbaras, abandonaron las ciudades. Surgió así una relación de fidelidad personal o vasallaje entre el señor, que garantizaba la supervivencia, y el siervo, que se comprometía a servirle. La sociedad medieval se compondrá de nobleza, clero y campesinado. En Castilla, cobrarán importancia los caballeros villanos, pequeños propietarios que podían pagar un caballo para participar como jinetes en la guerra contra los musulmanes. Como en el caso de Ávila, fueron el pilar de las milicias concejiles.
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